Día 23 – Pequeños Placeres

Ya poniéndome al fin al día, me pongo a escribir sobre estas pequeñas cosas que me llenan el alma y me hacen sonreír. Esas cosas que a veces no toman ni diez minutos. Momentos efímeros en la cotidianidad de la vida. Las escribo para llenarme de nuevo de alegría, y porque hoy viví varias de ellas. Me gusta perderme en el momento en el que sé que estoy disfrutando y prestandole atención a aquello que me gusta.

  1. Bajo la lluvia: Cualquier cosa que haga bajo la lluvia, me trae alegría. Correr, andar en bici, saltar charcos, caminar… que las pequeñas gotas te acompañen o golpeen con intensidad. Ver que el cielo se está por caer. 
  2. Música en viaje: Soy de esas que les toca grabar CDs con música para viajes largos. Disfruto que el sonido acompañe los sentimientos, las reflexiones de viaje. A veces me gustaría conocer mas de música para poder hacer buenos CDs viajeros. Incluso elijo las canciones que están en el celular que me acompañan en la bici. Disfruto estar acompañada de sonidos tanto como de silencios.
  3. Meditar: Uno de los desafíos más grandes que he tenido que afrontar. Calmar la mente. Dejar de pensar y buscar la paz interior. Sobretodo, tomar la decisión de hacerlo, de saber que me tranquiliza y me acomoda. Que no soy Buda pero que me siento diferente. Y la energía, como fluye pura en ese espacio donde todos, somos porque estamos ahí.
  4. Pies descalzos: Un placer que disfruto casi todo el tiempo. Desde que conocí a las alpargatas, creo que siento al mundo a través de mis pies. En cualquier lado puedo sacármelas y sentir la tierra, las hojas, las texturas. Subirme a una tela y bajar. Trepar un árbol. Acostarse en la cama…pff… cuánto disfruto esto.
  5. Ver el sol de la mañana: Últimamente no me levanto cuando está de noche, pero me gusta apenas me levanto abrir las cortinas de mi casa y darle paso al sol. O a las nubes, o al día que comienza. Es como un saludo que tengo con el universo que me llena de energía.
  6. Estirar después de hacer tela: Sentir cada músculo trabajado es algo que no cambiaría, aunque a veces duela un poco. Respirar y llevar el aire a los lugares que me ayudaron a armar cada figura en la tela. Llegar lejos, respirar, reir. Alguno que otro masaje y al final, esas posiciones relajantes que hacen que quieras dormir la siesta que no dormiste.
  7. Estar en silencio: Aunque rodeada de gente, es casi imposible callarme, paso mucho tiempo del día en silencio. Es mi momento, y es cuando me gusta escucharme. No para sobre analizar las cosas que me podrían suceder, sino para saber que es lo que está pasando, y como me voy sintiendo.
  8. Jugar: El momento de arreglar todo con un juego. De comenzar un juego, de jugar con uno mismo, autodesafiarse. Dar vueltas, correr, saltar. Me lleno de este placer porque me enseñaron que casi todas las cosas se arreglan jugando (y riendo).
  9. Comprar las cosas para cocinar: Salir con la bolsa, elegir las verduras, pagar. Que no falte nada y todo sea rico. La charla con el verdulero y el vendedor. Actualizarse de lo que sucede en el barrio, respirar aire de campo, escuchar los pájaros. Preparar la mente para eso que apasiona: la cocina.
  10. Abrir un libro por primera vez: Nuevo o usado. Abrirlo aunque más no sea para olerlo me llena de alegría. Me lleva a ese mundo que hay dentro de los libros. Me hace imaginar qué puede haber dentro, cuanta imaginación desataré.

Bonus:

  • Las caricias

Antes que un beso, acaríciame. No me malinterpretes, me gustan los besos, pero hay algo en las caricias… energía supongo. Es la transmisión de lo que está sucediendo dentro, en el corazón y en la panza. Es lo que te genera una sonrisa, es un acto de protección, un gesto tierno y simple. Utilizas tus manos para realizarlas, y eso me llena de alegría.

  • Chatitas con miel

Costumbre que adquirí con el tiempo, el de merendar con una chatita con miel. Una comida, que no llega a alimentar el cuerpo pero si el alma. El sabor dulce de la miel en la boca…

  • Te

Aprendí no hace mucho que cualquier problema se arregla con Te. Te para hablar seriamente, para cmpartir historias con amigas que hace mucho que no ves, Te de festejo de cumpleaños, te para que se vaya el día, te de campamento, te de diferentes sabores, te antes de dormir. Así que los disfruto, muchísimo. Más si estoy acompañada, pero si estoy sola igual.

 

Me intriga saber los pequeños placeres de la gente.

Anuncios

4 thoughts on “Día 23 – Pequeños Placeres

  1. Hola! Creo que había leído tu blog antes, pero ahora lo volví a encontrar.. y me encanta ver la cantidad de coincidencias!! Yo hace 5 años que hago telas (aunque en cada viaje lo abandono, como ahora..), es super lindo encontrar a otro por ahí que le guste, no somos muchos!! Me gusta mucho tu blog, es muy personal =) Saludos!!

    • Hola! Mira cuantas coincidencias! 😀 Que lindo leerte. Gracias y espero leerte pronto y que crezca el lazo! 🙂
      Abrazo universal!

Responder a nadietelocreeria Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s