Día 16 – Ambigüedad

f. Posibilidad de que algo pueda entenderse de varios modos o de que admita distintas interpretaciones

Hace mucho que me viene persiguiendo la idea de estar en silencio, de dejar de hablar. A veces pensaba que tenía que ser como las jirafas, muda, para que todo  saliera mejor.

Estar siempre en silencio no fue nunca la solución. Si, me empezó a fascinar esto de disfrutarlo, pero no en estado permanente. De alguna manera descubrí que lo que me molestaba no era hablar, sino la ambigüedad de las palabras que decimos.

Hablo porque conozco mis necesidades, 
dudo porque no conozco las tuyas. 
Mis palabras vienen de mi experiencia de vida. 
Tu entendimiento viene de la tuya. 
Por eso, lo que yo digo, y lo que tu oyes, 
puede no ser lo mismo. 
Por lo que si tu escuchas cuidadosamente, 
no sólo con tus oídos, sino también con tus ojos y tu corazón, 
puede ser que logremos comunicarnos.

Herbert G. Linger

Creo que todo parte de esa frase. En algún momento la lei y quedó guardada en mi memoria. Con el tiempo fui aclarando mi pensamiento y mientras lo hacía esta frase  aparecía constantemente. Las ambigüedades parten de las experiencias de cada uno. Simplemente se necesita tener un poco de empatía y el problema pareciese estar solucionado.

¿Qué pasa entonces con todas esas cosas que asumimos que el otro quiso decir? ¿Qué tal si no es tan grave como creímos que era? ¿Debemos ser temperamentales, o debemos reflexionar un poco antes de hablar?

Durante el día de hoy digamos que me persiguió esta idea, esto de no entendernos, de no llegar a acuerdos, de enojarse porque no nos entienden, de discutir, de no escuchar al que habla. Incluso en la tele, mientras Matias veía dibujitos, vi como la protagonista le decía a su compañero que había que pensar al menos dos veces antes de hablar, para evitar dañar al otro.Me paso de escribir mail y no entender el mensaje que subyacía. Por ahí no había ningún mensaje, pero yo lo busqué. Efectivamente más tarde, me di cuenta que no existía tal mensaje subliminal.

Pensando bien acerca de esto, me pareció maravilloso el hecho de estar un poco condicionados con las experiencias vividas. Es una invitación a soltar todo aquello que nos ha pasado, para empezar a escuchar con el corazón. Dejar de pensar que algo que nos dicen puede significar algo porque en algún momento nos dijeron algo parecido. Hay que empezar a ser conscientes del uso del lenguaje, no para manipular, sino para enviar un correcto mensaje directo del corazón.

Las palabras nos condenan. Todo esto que escribo hoy… mañana puedo tener un punto de vista completamente diferente. Para mi es importante que esto suceda, para ver cómo hemos crecido (o no). Aún así, hay que tener cuidado.

Por eso, disfrutemos del silencio. Si vamos a hablar, que sea para decir cosas lindas y buenas. No olvidemos de pensar que lo que el otro entiende viene de su experiencia de vida.

Y muchas veces, muchas veces… no hay ningún mensaje oculto entre lo que se dice. A veces si te dicen te quiero, es porque realmente lo hacen.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s