Día 2 – Cumpleaños y sincronicidad

 

Hoy me levanté con una canción en la mente. No la había escuchado en días pero su melodía se despertó en mi cabeza de la misma manera que mi cuerpo se empezaba a mover. Esto me trajo una sonrisa, que se agrandó al ver un hermoso sol que anunciaba su compañía para todo el día. A veces uno después de despertarse así pone en el dispositivo más cercano la melodía, sin embargo, no lo hice. Aunque no me sabía bien la letra, tarareé mientras desayunaba y luego me puse con las cosas del día.

Tela y festejo de cumpleaños era lo que estaba planeado. Millones de cosas podían suceder en el medio, y así fue.

Voy a escribir sobre el festejo en particular. Le tengo un respeto a estas celebraciones. No suelo festejar mis cumpleaños, pero disfruto acompañar a la gente que lo hace. No hay razones particulares, pero si destaco ciertos detalles.

Para empezar, el hecho de la festividad. Me da mucha vergüenza, aunque realmente no lo parezca, llegar a un lugar con desconocidos. La probabilidad que esto suceda en donde vivo es casi nula, pero fue inevitable que me sintiera así mientras el sol me encandilaba, como despidiéndose, antes de llegar a su casa. Para serles sincera, hasta me había olvidado cómo lucía la casa, pero la complicidad del mundo justo lo hizo abrir la puerta para despedir a alguien y recibirme a mi. ¿Les comenté que me gustan los abrazos? Bueno, creo que cada persona abraza distinto, y algo que me gusta de los abrazos del agasajado tienen cierta  particularidad que no puedo explicar pero me hacen sonreír.

Flotan en el aire millones de partículas genéticas que van de mí a vos. De vos a mí.

Unas tímidas células vuelven tus mejillas coloradas que combinan con mi ropa. Y alguien ríe a carcajadas.

Después de conocer a la mayoría de los amigos me senté, y empezamos a compartir el momento. Ya que estoy siendo sincera me sentía un sapo de otro pozo. Porque si bien nos conocemos, todavía (porque estoy en proceso de crear los lazos) no hay tanta confianza. Entonces, hago lo que mejor me sale, observar. Me encanta, aunque no las comprenda, como se relacionan los grupos, los amigos, los seres humanos. En mi silencio, encontré cosas hermosas, que probablemente no pueda expresar en palabras. Ahí entré en pelea interior conmigo misma, por no socializar y todos esos temas por dentro.

Llueve para que compre un paraguas y te vea

Si peleamos será que nos gustan las reconciliaciones

Mientras peleaba por dentro, por fuera observaba esos lazos. Como la historia de los hilos rojos que nos unen, pero si uno pudiese observarlos, lo que los unía ahí era más o menos del diámetro de la tela a la que me suelo colgar, gigante. Son familia, y eso es impresionante de sentir. Es como si la fraternidad te atravesara  el cuerpo y te invitara a ser parte, a dejarte abrazar.

Algunas emociones, tal vez se nos escapen por jugar a ser discretos

Pero el mundo se mueve para que no estemos quietos.

Así como llegaron, la gente se fue yendo. Vino una guitarra, y entre los que quedamos empezamos a escuchar acordes de fondo. Ya menos, me fui sintiendo más comoda, pero el sueño se fue apoderando de mi.

Al pie de la letra hago la tarea. Envuelvo mi mente, te suelto en el mar. Y te devuelve la marea.

Y ahí, entre silencios por peleas interiores y charlas sobre tela, me encontré observando de frente al cumpleañero. Lo que nos unía, iba más allá de las palabras. Esta amistad que surgió hace poco, iba llenando un  espacio en mi de amor y cariño. Era uno de los que conforman ese montón de gente especial que no sabes por que, pero estan destinados a dejar una huella en tu vida. Palabras, acciones, momentos compartidos, no importa qué, pero esa primer mirada te lo dijo y no podes perder la oportunidad. Muchas cosas lindas van a ocurrirle, porque está acompañado por personas que son increíbles. Si algo me queda claro, después de lo poco que lo conozco, es que esta construyendo su ruta y que va a cambiar el mundo.

Y es que ahí vas, paseándote desnuda, hablándome de buda  y  de tu plan en diez segundos

Para cambiar el mundo de la gente que de tanto gritar, ha perdido esa voz

Ya no pueden cantar , toma fuerza el dolor y salís a pelear, por un mundo mejor.

¿Qué le regala uno, entonces, a alguien así? Mi dinámica con los regalos de cumpleaños, es que nunca llegan ese día. Soy más de dar regalos cuando lo siento, así que termino regalando cosas todo el mundo, todo el año. Pero esto me hizo acordar a un video que está dedicado a todos los que son como él, y se aplica a varios de mis amigos.

Mientras pensaba en esto, y ahora sonrío con la complicidad del universo, el cumpleañero empezó a tocar una canción en la guitarra. Era esa misma canción con la cual yo me levanté. En ese momento, me quedé estática. No tocó toda la canción, no la cantó, no se si el resto la escuchó, pero por alguna extraña razón , eligió esa canción. Después todo otra canción bella, que nos enmudeció a todos. River flows in you sonó en toda esa preciosa casa, y nos llenó el alma.

Al rato me retiré, no sin antes abrazarlo, regalarle mentalmente el video (que lo pongo abajo) y en mi regreso en bicicleta, escuché al fin la canción del día, y entendí porque hoy, por qué el festejo, porqué los abrazos, por que todo. Así que sin más, sólo le puedo decir…

Mientras más querés al mundo, más te quiero yo…

MÚSICA: Adrián Berra – Efecto de sincronicidad

CORTOMETRAJE: Think different

IMÁGEN: 
601481_10200254298392638_69914482_n

La saco él, supongo. 

 

 

 

                                                                                    

 

 

 

Anuncios

3 thoughts on “Día 2 – Cumpleaños y sincronicidad

  1. ¿Te cuento un secreto? es un secretito… sentí cosas muy locas cuando leí tu escrito, y ahora que estoy escuchando la canción… Ayer fue un día especial porque murió la perrita que estamos cuidando, y hoy me desperté y ví: un video de una mujer pariendo en su casa, leí el día 2 de María Pía que habla sobre una boda, y leí tu día 2 que habla sobre un cumpleaños… y para mí esas fueron las sincronicidades, porque ayer pedí señales para saber qué era la muerte… Y hoy no paran de aparecer fiestas, abrazos, hilos rojos, abrazos… Simplemente, gracias.

    • Wow, me siento halagadisima. Estamos conectados, este desafio esta haciendome estar más atenta a todo lo que ocurre. Gracias por compartir tu secreto! 🙂

  2. Pingback: Día 6 - La muerte | caminomundos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s